▷Sobre la teoría de dependencia✔ - Henys

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▷Sobre la teoría de dependencia✔

Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez
Núcleo Los Teques
Doctorado en ciencias de la educación (COHORTE 2019 II)
Unidad Curricular: Epistemología de las ciencias humanas
Facilitador: Dr. Emilio Blanco.


Henys Peña (julio 2020)
 
A manera de palabras iniciales

La teoría de la dependencia resulta compleja de abordar, por una parte, toneladas de papel y bites se han escrito para argumentar su carácter alternativo, de solución. 

Como corriente del pensamiento Latinoamericano ha tenido resonancia mundial y aún hay mucho por decir; considerando la pertinencia o no de sus argumentos, a la luz de nuevas tensiones mundiales, en las que la república Popular China cobra intenso protagonismo en el mundo, con los problemas económicos y sociales irresolutos en el continente latinoamericano. 

Pondremos entonces en discusión lo que se da por sobre entendido como expectativa inobjetable “alcanzar el desarrollo económico, político y social”.

Es necesario aproximarnos a los orígenes de la “teoría de la dependencia” en un escenario ampliamente dominado por ideas neoliberales, abiertas o encubiertas.

Textos y contextos

Las economías, y con el uso del plural introducimos la primera variante, pues partiremos de la premisa de que la denominada economía internacional, mundial, o global, es en realidad la suma de las economías, en este caso las latinoamericanas, que son a su vez diversas.

Latinoamérica vivió intensos cambios en distintos momentos, en particular en la primera mitad del siglo XX. Las consecuencias y efectos de la conclusión de la segunda guerra mundial, con la victoria material del estado Soviético sobre el fascismo, y la subsecuente imposición de la guerra fría por las potencias imperialistas y coloniales, tuvo impacto global, pero diferenciado.

Un nuevo contexto mundial da lugar a características distintivas, éstas a su vez dan pie en sus análisis a la “teoría de la dependencia”. 

La percepción de la decadencia del colonialismo de fines de siglo (XIX) y del imperialismo, aceleradas las luchas independentistas, conducentes al surgimiento de nuevos Estados Nacionales en Asia y África, serán el caldo de cultivo de estas ideas.

El cierre de la gran depresión (crisis de 1929-1933), y el fin de la Segunda Guerra Mundial, conducen a la rápida transformación de los Estados Unidos de América en la nueva potencia hegemónica mundial, con los estados socialistas como únicos capaces de disputar o al menos contenerle

Es el tiempo de imposición del fordismo como forma de organización de la producción / trabajo, acelerando la nueva revolución científico-técnica.

Ambos fenómenos, conducirán a la recomposición de las fuerzas político-económicas de manera disímil en distintos lugares del mundo, así como a la progresiva conformación de instituciones internacionales y multilaterales, garantes de la nueva "pax romana". 

Las instituciones internacionales orientadas a investigar y proponer políticas económicas, dan por sentado el “desarrollo” como epicentro, destruir más y hacerlo más rápido es la consigna, todo debe sacrificarse ante el altar de la felicidad humana, eso sí, a modo de mercancía, productora y reprodutora de capital.

Por una parte el mercado creciente del bloque de estados socialistas bajo la premisa de “complementariedad”, se expande generando sus propias deformaciones asimétricas y por la otra, el mercado del “mundo libre”, conformado no solo por las potencias imperialistas y postcoloniales, sino también por un número creciente de estados nacionales que luego de su independencia, establecen relaciones de convivencia en desmedro de la completación de la aparente independencia política, en independencia cultural, económica, ética y estética. 

Así como el esclavismo será oportunamente sustituido por el trabajo asalariado para bien de la lógica del capital, la colonia dará paso a la creación de nuevas relaciones de dependencia. Si a los esclavizados le dieron la "sensación" de libertad, a los pueblos le otorgarán la "sensación" de independencia, el esclavo renacerá "trabajador" y los pueblos despertarán "Estado". 

El grueso de Latinoamérica, había alcanzado su independencia en el siglo XIX, persistirán unas pocas colonias, principalmente de los países bajos, incluso hasta nuestros días. El continente buscará, mediante una intervención pronunciada del Estado en el funcionamiento de su economía, el logro de la plena independencia económica de las potencias coloniales europeas y de los Estados Unidos de América, dando por descontada la independencia política.

El acelerado proceso de industrialización, con resultados más o menos exitosos en distintos países, será el patrón, el caso de la industrialización Argentina merece especial mención. Esta política gira en torno a la “sustitución de importaciones”, principalmente en las naciones de mayor extensión territorial.

La oligarquía es entonces desplazada, sin extinguirse, en el rol de clase dominante, por una emergente y ávida burguesía, más nacional en unos casos, menos nacional y mas “transnacional” en otros, conforme a los resultados de las tensiones y conflictos internos, y la promoción e injerencia en estos de las potencias mundiales.

Todo esto ocurrirá en el marco de un movimiento expansivo, acelerado y avasallante del capital transnacional y la nueva faceta del capitalismo financiero.

Los debates y debatientes

Una diversidad propositiva, exhibe a la región latinoamericana, con una pléyade de investigadores, girando en torno al análisis y formulación de proyectos científicos, que irán confluyendo, aun con profundas diferencias, en una corriente de pensamiento con temática propia.

El subdesarrollo latinoamericano como tema detona en la década de 1920. El primer abordaje marxista en lo sociológico lo desarrolla Mariátegui, los histórico-antropológicos corresponden a Gilberto Freire y Caio Prado Junior. Por otra parte Josué De Castro agrega a la medicina y geografía humana el componente económico, y Medina Echavarría completa el análisis sociológico. Sergio Bagú, desde el marxismo, investigará el carácter capitalista del proyecto colonial.

Guerreiro Ramos, analizará las fuentes del movimiento negro contemporáneo así como la lucha cultural. Gino Germani, creará un modelo de desarrollo asentado en el método de las ciencias sociales, y Florestan Fernandes, asumirá un proyecto filosófico combinando el funcionalismo weberiano y la dialéctica marxista.

Es de este modo que a mediados de los años sesenta del siglo XX, surgirá la “teoría de la dependencia”, como una de las expresiones de las corrientes del pensamiento político, social, cultural, educativo y económico latinoamericano.

Tres posibles fuentes

Del esfuerzo por comprender científicamente el orden económico mundial y el papel en este de Latinoamérica, en los años cincuenta y sesenta (siglo XX) emergieron las teorías estructuralista y de la dependencia.

La teoría estructuralista, partiendo del concepto “centro-periferia” argumentada principalmente por funcionarios de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), dedicó profundas críticas a la teoría económica neoclásica y propuso políticas de desarrollo fundamentadas en “industrialización por sustitución de importaciones” (ISI), conformándose en antecedente teórico de la “teoría de la dependencia”.

Un segundo antecedente será el debate latinoamericano sobre el subdesarrollo, con fundamento en el marxismo y el neo-marxismo de Paul Baran y Paul Sweezy (Blomström, Magnus y Ente Bjorn 1990, La teoría del desarrollo en transición. México, Fondo de Cultura Económica, pág. 15.), que nutrió de argumentos, la interpretación y cuestionamientos del desarrollo y subdesarrollo económico latinoamericano, como resultante histórico, en el marco del modelo económico capitalista.

El tercer antecedente será la teoría del desarrollo económico, orientada a la comprensión de las normas asociadas a la racionalidad económica moderna, que procura “la maximización de la productividad, la generación de ahorro y la creación de inversiones que llevarán a la acumulación permanente de las sociedades nacionales” (Dos Santos, Theotônio 2002. La Teoría de la Dependencia. Balance y Perspectivas. Barcelona, Plaza & Janés, págs. 11-23).

Teoría de la dependencia

La teoría de la dependencia se conformó en una manera de interpretar el desarrollo (o no) en un periodo histórico específico, en el que la hegemonía de grupos económicos y fuerzas imperialistas, condicionaban la economía mundial.

La dependencia entonces se concretaba en que “… es una situación en la que un cierto grupo de países tiene su economía condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cual la propia está sometida” (3 Ibíd, pág. 24. Bambirra, Vania 1974. El capitalismo dependiente latinoamericano. México, Siglo XXI Editores, pág. 8).

Por su origen, fuentes e influencias, se produce diversidad de abordajes teóricos. André Gunder Frank reflexionó el concepto del feudalismo y su aplicación en Latinoamérica, caracterizando a Latinoamérica como capitalista desde sus "orígenes", y que esta se insertó en los mercados capitalistas mundiales, tan temprano como el siglo XVI, como economía mercantil y no feudal. Interpretando las relaciones serviles y esclavistas como parte del proyecto colonial y del capital mercantil financiero.

Rasgos distintivos

Siguiendo el texto seleccionado de Gabriel Palma (Dependency: A Formal Theory of Underdevelopment or a Methodology for the Analysis of Concrete Situations of Underdevelopment?), entre las características bajo las cuales unificar la teoría de la dependencia, pueden mencionarse:

1. Uso del método dialéctico o histórico-estructural, considerando la historicidad del objeto y sujeto de conocimiento.
2. Integración de las diversas ciencias sociales.
3. Uso del marxismo como recurso, por su carácter totalizante, para interpretar la realidad.
4. Acento en lo estructural, resaltando los condicionamientos socio políticos del desarrollo económico.
5. Crítica al estructural funcionalismo, por la adopción del equilibrio social como marco categorial.
6. Examen de fenómenos complejos de naturaleza global, conducente al desarrollo del concepto de la dependencia.

Podemos destacar cuatro grandes preocupaciones de los teóricos de la dependencia, presentes también en Gabriel Palma:

1. El subdesarrollo está relacionado directamente con el desarrollo de los países industrializados.
2. El desarrollo y subdesarrollo son aspectos diferentes de un mismo proceso universal.
3. La dependencia es un fenómeno externo, así como interno, por lo que se manifiesta de diferentes formas en la estructura social, ideológica, cultural, educativa y política de los países dependientes.

Referencias bibliográficas

Palma, Gabriel (1978). Dependency: A Formal Theory of Underdevelopment or a Methodology for the Analysis of Concrete Situations of Underdevelopment?, en http://www.rrojasdatabank.info/deppalma.htm [Consulta: 20 de julio de 2020]
Mendiluza y Jiménez (2018). La teoría del desarrollo y su influencia en América Latina, en http://scielo.sld.cu/pdf/reds/v6n1/reds02118.pdf [Consulta: 20 de julio de 2020]

Muñoz, Oscar (1987). Integración e industrialización en América Latina: más allá del ajuste, en https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/35802/S8740390_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y [Consulta: 21 de julio de 2020]

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